Una parada en las nubes

Altura: Todas las fotos tomadas entre los 2.900 y los 2.400 m.s.n.m.

Zona: Selva nublada de las tierras altas

Vista de una porción de bosque nublado de montaña en el valle de Unduavi

2.700 metros y respirando humedad fría. El sol llega poco a estas alturas, ya que casi siempre una capa de niebla lo cubre todo. En Bolivia este ambiente ha sido muy poco explorado, y en realidad se sabe casi nada de las relaciones físicas entre factores como el suelo, el agua y la biodiversidad.

Un de las quebrada profundas que de tanto en tanto se ven atravesando el bosque de nubes

A nuestros pies hay un abismo. Literalmente no vemos el fondo del cañón sobre el que corre la angosta carretera que lleva a Zongo, y que tiene su paralelo en la ya famosa “carretera de la muerte” que lleva a Yolosa. El bosque cubre el final de la caída, e intuimos que aun queden unos buenos metros antes de llegar al fondo del arroyo que ha esculpido estas laderas.

El aguilucho de ala ancha (Buteo platypterus) es un visitante estacional de los bosques nublados. Durante el verano, es relativamente usual verlos perchados en ramas altas y desnudas
Este arañero (Schizoeaca harterti harterti) es una especie de ave endémica de Bolivia, y habitual en algunos parches de bosque nublado más alto. Como otras especies únicas del país, tiene un rango muy restringido, y es muy vulnerable a cualquier cambio en el ecosistema
Los azulejos de montaña (Buthraupis montana) puede que estén entre las aves más llamativas de la parte alta del bosque de nubes, incluso hasta donde los árboles desaparecen y queda el páramo de la alta montaña.

Hasta aquí se llega temprano en la mañana casi siempre, pero nos ocupamos poco de la zona, ya que estaremos sólo unas horas a la mitad de un viaje a las tierras más bajas. Las selvas cálidas suelen llamar mucho más la atención, que este bosque frío, o al menos eso pensamos. Es un penoso consuelo al hecho de que la biodiversidad aquí me parece más esquiva, y a veces simplemente no pasa nada, ni un ave, ni una rana.

En realidad todo está ahí mismo, muy cerca, sólo hace falta saber dónde mirar, y tener suficiente suerte. La mayor parte de las especies de orquídeas y de los endemismos de aves en Bolivia, se encuentran en estas zonas, así como las especies más amenazadas de mamíferos, y los anfibios de rangos más limitados.

Detalle de la capa de musgo que cubre prácticamente cada metro cuadrado de la selva nublada
Un ramo de orquídeas (Odontoglossum sp.) crecen en una pared rocosa a 2.800 metros de altura
Esta pequeña tarántula es para mi, uno de los más recordados hallazgos, sobre todo por que nunca había visto una tarántula dorada antes, y no he vuelto a ver una desde entonces

2 comentarios sobre “Una parada en las nubes

Agrega el tuyo

  1. Toda esta informacion esta increible al igual que las fotografias, pero me da pena que todos estos lugares esten desapareciendo por los insendios desmedidos que provocan las poblaciones.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: