A los pies de Los Andes (Boopi de noche)

La vuelta desde el fin del mundo la hicimos de noche, como de costumbre, y parando cada vez que algo parecía interesante. Aprovechando que en esta parte del mundo sí ha llovido este año, al menos lo suficiente como para que la actividad nocturna traiga frutos.

Ya casi en la hora de emprender cada noche la vuelta al campamento, los atardeceres muy calurosos contrastan extrañamente con días lluviosos y fríos, las nubes han dado tregua al final del día

El tráfico en la carretera principal de vuelta es bastante molesto, así que tratamos de usar todo el tiempo posible en las carreteras intermedias, lo que resulto ser una buena idea a pesar de que es en torno a éstas donde se concentran los campos de cultivo. Nada de aves nocturnas esta vez. Aun así los arroyos no defraudan casi nunca y siempre hay mucho que ver.

De entre todos los escarabajos rinoceronte que hay en la selva, este es uno de los más notables por lo desproporcionado del tamaño de sus cuernos, y por el horrible nombre científico que tiene, se llama Enema Pan. Los colonos quechuas lo llaman simplemente waka

 

Uno de los grillos de hierba, esta vez una ninfa con un color y forma bastante distintivos

Durante la vuelta, el camino se mantiene en torno a los 600 metros de altura, incluso llega casi hasta los mil, en muchas partes se han formado charcos en la orilla del camino y la hierba ha crecido bastante. Muchos sitios son un verdadero desafío para el coche. Extrañamente no hemos sido atacados por demasiados mosquitos en las caminatas nocturnas, parece que todos han decidido concentrarse en torno a nuestro campamento, pero al menos podemos caminar en paz.

Esta es una rana Gladiador (Hypsiboas boans), la más grande de todas las ranas arborícolas de la amazonia. Desde lejos se escuchan sus llamados que recuerdan lejanamente a los de una oveja, pero verla es mucho más difícil. Vive en la parte alta de los árboles a menudo a decenas de metros sobre el suelo húmedo
Esta ranita es la más reciente adición a las listas de anfibios bolivianos. Su descripción fue publicada en diciembre de 2010, aun que para ser justos se la conocía desde hace ya tiempo, solo que antes bajo el nombre de Dendropsophus bifurcus. Hace muy poco que se sabe que es una especie distinta y hace un par de mese que ha recibido oficialmente un nuevo nombre, Dendropsophus salli
En ciertos sitios estas grandes ranas (Leptodactylus griseigularis) son las más abundantes. Se esconden entre el pasto o debajo de las piedras en zonas muy húmedas y cerca de charcos, sus coros se escuchan como innumerables "clicks" secos
Y para cerrar, un gran cangrejo de río. Aun que en la amazonia son relativamente abundantes, son extremadamente raros en las laderas, este lo encontramos a orillas de un arroyo, donde se formaba una especie de pequeño pantano

Gracias a todas y todos por darse una vuelta!

3 comentarios sobre “A los pies de Los Andes (Boopi de noche)

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