El día en el Río Yariza

Desde el río se puede notar la enorme fuerza del Yariza. Por todos lados se ven arboles derribados y el suelo mismo del río es un enorme montón de piedras sueltas.
Una idea de la ubicación del Río Yariza, respecto de Coroico, de acuerdo con el Google Earth.

El Río Yariza corre desde el valle de Tocaña, hasta vaciar sus aguas en el río Huarinilla, frente a la ciudad de Coroico, uno de los centros turísticos más importantes de los yungas de La Paz. Es sin dudas uno de los sitios más interesantes ya que representa muy bien un ecosistema de bosque “seco” en medio de los valles húmedos de yungas. Normalmente en Bolivia (y de hecho a lo largo de Los Andes) estos valles “menos húmedos” se han aprovechado con fines agropecuarios, y la zona entre Coroico y Chulumani no es la excepción. Por esta razón el río Yariza es tan importante, ya que conecta varias zonas relativamente bien conservadas en medio de un entorno degradado, y aun es posible encontrar aquí algunos animales que no se ven en otros lados.

Bien adentro del río, donde ya no se ven cocales ni granjas, y el río se violenta en forma de pequeñas cascadas infranqueables, encontramos estas huellas, que parecen ser de puma. La cercanía a la ciudad de La Paz atrajo durante décadas a innumerables imbéciles, buscando matar a estos animales o a alguna de sus presas (sus huellas también se dejan ver en el Yariza) para exponerlas en sus salas. Los cazadores de la ciudad fueron reemplazados por los pobladores locales, la mayoría de ellos, colonos de tierras altas que no saben cómo convivir con estos animales y simplemente los matan como medida de “seguridad”.
Encontramos estas huellas cerca de una quebrada que se une con el Yariza desde un descampado. No he podido identificarlas, pero un amigo biólogo sugirió que podían pertenecer a un oso joven.

Para visitar el río es mejor escoger los meses justo antes o después de la época de lluvias, ya que el pequeño río se vuelve muy peligroso durante las lluvias. De hecho, una de las razones por las que lo visito poco ahora, es porque en 2011 una riada de enormes proporciones literalmente eliminó la cobertura vegetal cercana, e hizo que el lecho del río se eleve casi dos metros. Por mucho tiempo literalmente no hubo qué fotografiar.

Una joven Garza Cuajo (tigrisoma lineatum) salta entre las piedras grandes a la orilla del río. Esta especie es la más habitual en yungas y se la suele encontrar en los arroyos permanentes, buscando peces y renacuajos.
La monjita rayada (Micromonacha lanceolata) es una de las especies más pequeñas de la familia bucconidae. Es un ave muy rara, que vive en los bosques de montaña, desde Costa Rica Hasta Bolivia. En Bolivia ha sido registrada pocas veces. Tampoco aparece en las listas de aves del Parque Nacional Cotapata, a pesar que esta foto ha sido tomada a poco kilómetros del borde del Parque.
Por el contrarío, el gavilán caminero (Buteo Magnirostris) es el ave de presa más común de la zona (y de hecho, probablemente de todo el país). Se lo suele ver posado cerca del río, en las ramas altas de los árboles.

Poco a poco el bosque ha ido ganando el terreno perdido y se han vuelto a ver las huellas de los antiguos habitantes. Sin embargo, el verdadero peligro que corre el rió y el bosque que lo rodea viene de los asentamientos humanos que se han multiplicado varias veces en los últimos años. Nuevos colonizadores se asientan en las laderas cercanas y están propiciando su rápido deterioro gracias a la agricultura mal planificada y la caza indiscriminada, y ya que el río es un corredor natural conectado con las zonas cercanas del Parque Nacional Cotapata, puede que esta actividad tenga un impacto realmente serio sobre las poblaciones que quedan de los animales más grandes.

Desde el camino que lleva a Tocaña y Suapi, se puede ver a lo lejos la Cascada de Perolani, de unos 60 metros de alto, que junto con otras quebradas menores forman el río Yariza. La cascada ha sido objeto de multitud de leyendas y es muy famosa entre la población de la zona. Por encima del cerro del mismo nombre, cruza un camino muy antiguo, y se cuenta que una caravana de jesuitas llevaban una enorme cantidad de oro cargado en mulas. La caravana habría sufrido un accidente y todo el oro, junto con la gente, se perdió al fondo de Perolani. Tan en serio se tomaron los rumores que varias expediciones militares y civiles intentaron llegar, y de hecho son varias las personas que han muerto intentándolo. Incluso hoy en día es habitual que grupos de entusiastas siguan intentando el descenso, nadie lo ha conseguido.

Como muchos otros ríos tropicales, el Yariza es realmente bonito de día, pero mucho más interesante de noche. Dentro de poco se los voy a demostrar.

Saludos a todos. Espero que compartan el post y el blog. Gracias!

4 comentarios sobre “El día en el Río Yariza

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  1. Prtecioso el relato y las fotografias. Lo que ya no es tan bonito es la falta de sensibilidad hacia los pumas. Es una falta total de educación y respeto por los otros seres que viven con nosotros; aprendiendo sus costumbres y respetándolos.

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