De vuelta en El Jiri

Primero que nada. No voy a cansarme de recomendar este fantástico sitio en yungas. El Jiri, capitaneado por Don Mario Burgoa y su familia, gente que además van a tomarse la molestia de hacerte sentir como en casa.

sendero
La senda principal, justo donde cruza una pequeña quebrada casi seca aun a pesar de las lluvias que cayeron estos días.
rupicola
El gallito de las rocas, el ave que mejor refleja la naturaleza de yungas. Las fotos de estas siempre me han resultado dificiles de conseguir, incluso esta vez que el ave cayó muy cerca, tenía los valores de la cámara en otro sitio y esto es lo más decente que pude conseguir.

Para quienes aun no lo sepan, o no haya visto ese antiguo primer post sobre este lugar, El Jiri es un emprendimiento turistico hubicado en el área de amortiguamiento del Parque Nacional Cotapata, a menos de dos horas en coche desde la ciudad de La Paz. Desde El Jiri, se accede a una porción de bosque montañoso en torno a los 1300 metros fantásticamente bien conservado, como ya hay pocos tan accesibles.También es un gran lugar si lo que quieres es comprender la vida en comunidades rurales de yungas.

El momotus rufo (Baryphtengus martii), es un ave muy rara que uno no espera encontrarse en yungas. Esta apareció entre los árboles que rodean el puente colgante de El Jiri
El momotus rufo (Baryphtengus martii), es un ave muy rara que uno no espera encontrarse en yungas. Esta apareció entre los árboles que rodean el puente colgante de El Jiri

Hace unas semanas pude quedarme un par de días acampando en una nueva área que están habilitando para este fin, y bueno, caminar y caminar en las sendas abiertas y los arroyos. Los resultados ya los pueden ver en las fotos. Desde el emblemático gallito de las rocas (que parece que se ve mucho por aquí), al rarísimo momotus rufo, pasando por un reencuentro con una serpiente caracolera que es una especie aun no descrita.

montagnii
Las pavas andinas (Penelope montagnii) son relativamente comunes en torno a las cabañas y cerca de las sendas, se encuentran entre las aves más grandes del bosque yungueño.
perdiz
El Tinamú (Tinamus tao) ha sido otra sorpresa en El Jiri. Tiene la forma de una gran perdiz, y acostumbra caminar las sendas, varios metros por delante de uno. Si no se espanta, puede acompañarte un largo trecho.

Las sendas son fáciles de caminar, pero no hay que engañarse. Yungas es un sitio donde ver fauna puede requerir una buena dosis de paciencia y suerte. Normalmente las montañas esconden a sus habitantes más esquivos, y es normal encontrarte con huellas de pecaríes y venados, pero verlos es otra cosa. Aun así, no se me ocurre otro lugar tan cercano y tan cómodo (tienes hasta internet en tu celular desde ahí), para experimentar las selvas de yungas.

Si vas por El Jiri (y deberías), me va a encantar conocer tu experiencia, que la puedes compartir aquí mismo.

2 comentarios sobre “De vuelta en El Jiri

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