Una expedición corta al Illimani

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La “cara” más seca del Illimani y los valles que colindan con la ciudad de La Paz.

El Illimani (6442 m.) es la montaña rectora de la ciudad de La Paz. Cada día millones de personas ven su imponente y característica silueta, desde sus hogares y sus oficinas, ignorando que es el hábitat de un número aun por determinar de pequeñas ranas terrestres, micro-endémicas y gravemente amenazadas. Para llegar a ellas sin embargo, es necesario dar la vuelta a la montaña hasta las laderas amazónicas, la cara menos conocida, pero notablemente más húmeda.

Las laderas amazónicas del regente de La Paz, el habitat de la Criticamente Amenazada Psychrophrynella illimani
Las laderas amazónicas del regente de La Paz, el habitat de la Criticamente Amenazada Psychrophrynella illimani

Al otro lado del Illimani pueden verse decenas de pequeñas poblaciones mineras, y socavones profundos, perforados entre riscos y laderas cubiertas de arbustos altos. Este es el hábitat de la Psychrophrynella illimani, una pequeña rana considerada como críticamente amenazada, de acuerdo con el IUCN. Desde hace unos años, la especie ha ganado notoriedad por el trabajo de monitoreo realizado por el proyecto Bolivian Amphibian Initiative y el proyecto Jampatu, y recientemente por la investigación de Ignacio de la Riva, que he tenido la suerte de poder apoyar, y que ha demostrado que en estas laderas existen en realidad al menos dos especies diferentes.

Las poblaciones de todas las especies de Psychrophrynellas varian mucho en el color de los ejemplares y la textura de su piel, lo que hace muy difícil identificarlas correctamente.
Las poblaciones de todas las especies de Psychrophrynellas varian mucho en el color de los ejemplares y la textura de su piel, lo que hace muy difícil identificarlas correctamente.

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Chuspipata

Amanece en una porción de Ceja de Monte cerca de Chuspipata.

Justo donde empieza la carretera de la muerte, queda en pie un pequeño poblado, que marca el inicio del descenso a Yungas. Chuspipata es frío y húmedo, lluvioso o cubierto de una espesa neblina la mayor parte del año. Se aferra a una ladera por encima de los 3000 metros del altura, y aun así se encuentra rodeado de un bosque espeso, y muy diverso. Desde Chuspipata también es posible realizar caminatas largas por este bosque oscuro y misterioso, único por su accesibilidad. Chuspipata se encuentra a hora y media de la ciudad de La Paz.

Uno de los pájaros más interesantes del Ceja de Monte es esta cotinga (Pipreola intermedia) se les encuentra a media altura en el dosel, perchadas en silencio, intentando pasar desapercibidas. Una senda al norte de Chuspipata es uno de los mejores sitios para encontrar esta especie.

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Adelantos de la Guía de Anfibios de Yungas

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Alguno se debe estar preguntando (eso espero) cómo va el avance de la guía de anfibios que estoy preparando para la región de Los Yungas. He juntado ya el trabajo de los últimos cuatro años, y se han identificado 49 especies distintas de ranas y salamandras, que tendrán su ficha propia, con información básica y cientos de fotos.

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Sigo buscando el formato correcto y he probado ya integrar las fichas en una página web, aun que los resultados no me terminan de convencer. Estará disponible también en formato .pdf, y algún día, cuando este completa, también buscaré imprimirla. Digo cuando esté completa, porque si bien la mayor parte de las especies conocidas (y un par no tan conocidas) ya están en la lista, aun quedan muchas por incluir, algunas de las más raras, y otras que siendo comunes no se han visto en muchos años. Supongo que mientras tenga alguna esperanza de encontrarlas en campo la guía no estará terminada realmente.

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Renovada esperanza

Desde mediados de los años ochenta se ha ido registrando un progresivo fenómeno de colapso de poblaciones y desaparición de una gran cantidad de especies de anfibios, primero en Centroamérica, luego hacia el sur. El causante es un hongo conocido como Hongo Quítrido, que provoca una infección mortal en la piel de las ranas, especialmente en aquellas muy asociadas con la vida acuática, y los ecosistemas de montaña.

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En Bolivia, el Hongo Quítrido se registró “oficialmente” por primera vez en 2003, un año que coincide con los últimos reportes de un gran número de especies. En especial dos géneros se han visto perjudicados al punto de sospechar su extinción en Yungas, los sapos arlequín (Atelopus spp.) y las ranas acuáticas del género Telmatobius, Sigue leyendo “Renovada esperanza”

Una guía para las ranas de los Yungas

Estoy empezando un proyecto nuevo. Una guía en línea de los anfibios que se podrían encontrar en la región de Yungas de La Paz. Más concretamente, los que te podrías encontrar si emprendes un viaje desde la ciudad de La Paz, hasta la población de Palos Blancos, por cualquiera de los caminos existentes.

En este punto, cualquier científico me puede decir que es un poco arbitrario definir el territorio de esa manera. Y tendrían razón. Eso es lo único bueno de no ser un científico, que puedo tomarme ciertas libertades. De esta manera, se incluye por ejemplo la región de Palos Blancos en la Guía, que sin ser estrictamente yungueña desde el punto de vista de ecosistemas, sí es parte del imaginario local sobre lo que es “yungueño”. Las últimas poblaciones que se encuentran al pie de las montañas también forman parte del entramado de serranías de Los Andes y por tanto deberían también ser tomadas en cuenta.

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Más pequeñas sorpresas en el camino de la muerte.

Buscando bichos en las noches, de vuelta a la Paz desde Coroico por el “Camino de la Muerte”, hay normalmente un espacio entre los 2.300 y 2.700 metros de altura, donde es sorprendente la falta de sonidos. Ni una rana, ni un pájaro. Normalmente las noches a esta altura son profundamente silenciosas. De hecho, todavía tengo un vacío de registros de anfibios justamente a estas alturas, que poco a poco voy llenando. El fenómeno de declinación global de anfibios, junto con un ciclo bajo, y la sequía de 2010, han mermado poblaciones enteras de varias especies que solían ser comunes en estas alturas, pero además el tipo de bosque y los hábitos de las ranas que aquí viven hacen extremadamente difícil encontrarlas y documentarlas.

El hábitat de la gastrotheca encontrada es un entramado de laderas muy empinadas y bosques densos, relativamente bien conservados. Los cantos provenían tanto de zonas forestadas, como de otras más degradadas, derrumbes, pedregales, y desde las laderas a la orilla del camino.

A principios de septiembre de 2011, durante una de las primeras noches lluviosas, pude escuchar y grabar el canto de varias ranitas, desde las laderas rocosas y llenas de musgo. Esa vez, sin importar cuánto intenté, me fue imposible encontrar una sola y no volví a escuchar ese canto, a pesar que he pasado la noche por esos sitios varias veces. Hace unos días en pleno mes de julio, entrando a la peor parte de la época “seca” y sin ninguna esperanza real de encontrar nada, me sorprendió una persistente y poco común lluvia que continuó durante casi todo el día y la noche. Esta vez, dos o tres ranas se escuchaban cantar claramente desde las laderas de una quebrada amplia, cerca de las zona de cascadas, sobre el camino de la muerte. Un poco más arriba, eran decenas las que se escuchaban desde el piso del bosque a la orilla del camino, y también entre las rocas de los derrumbes.

Al parecer, esta especie sólo canta durante lluvias suaves y persistentes, en noches con mucha neblina, muy frías y muy oscuras. En otras condiciones, sería imposible creer que en estas laderas viven decenas de ranitas.
Las ranas marsupiales, son animales muy poco estudiados en la mayor parte de los casos, justamente debido a su rareza. Algunas especies como la que nos ocupa, son realmente pequeñas. Otras especies que probablemente también vivan en el área, podrían ocupar casi toda la mano.

Luego de varias horas de búsqueda, empapado yo y el equipo (muy bien por la canon, todo hay que decirlo), finalmente encontré una pequeña ranita que saltaba entre las piedras. Mi sorpresa fue realmente grande. No se trataba de una rana terrestre (pristimantis sp.) que aun no conociera, como pensé, sino de una pequeña rana marsupial del género gastrotheca. Estas ranas colocan los huevos fertilizados en una bolsa en la espalda de las hembras, donde se desarrollan hasta convertirse en renacuajos que se depositan luego en cavidades con agua o charcos, o hasta que salen ranitas completamente formadas en el caso de las especies más grandes. Las ranas marsupiales son típica de las montañas andinas, y en las zonas de bosques, son conocidas habitantes de las copas de los árboles. En las mayor parte de los casos sin embargo, los científicos las conocen más por lo raro que es ver una.

Al parecer los derrumbes (en realidad los bordes pedregosos de los derrumbes, que quedan más cerca del bosque) son zonas que estas ranas pueden colonizar con facilidad. De hecho, la dificultad de explorar las laderas forestadas, hace que estos sitios sean los mejores para ver este especie.

Nuestra ranita se parece a una especie de zonas altas, Gastrotheca marsupiata, de hecho su canto es muy similar, pero habita la zona “equivocada”. Mientras que Marsupiata es típica de los terrenos fríos, por encima de la línea de árboles, (desde los 3200 metros hacia arriba, mas o menos), esta otra se encuentra en el bosque nublado húmedo (se la escuchó entre los 2.250 y 2.610 metros). En el centro de Bolivia, una situación similar fue resuelta luego de la descripción de Gastrotheca piperata, una habitante de las ramas musgosas de los árboles. Nuestra ranita se diferencia de piperata, en que si bien se encuentra en zonas boscosas, su hábitat son las grietas del suelo, entre las raíces de los árboles, o en los derrumbes.

Las ranas del género Gastrotheca son generalmente poco vistosas. Esta en cambio ha probado ser una rana realmente bonita. Una de las ranas marsupiales más coloridas que haya visto, de hecho.

Eventualmente, un estudio dirá si se trata de una especie nueva como sospechamos, o si pertenece a otra especie conocida en Bolivia u otro país. Todo puede ser, como se queja un gran amigo herpetólogo, los Yungas son un sitio muy impredecible.

Saludos a todos. Compartan si les gustó, y no se olviden del TIPNIS!

Anfibios del valle de zongo

Claudia Cortez, que ha llevado adelante una investigación sobre el estado de conservación de los anfibios en varios sitios de los yungas de La Paz, ha publicado recientemente una guía con las especies que se encontrarían Zongo, (a pocos kilómetros de los sitios de donde salen las fotos de este blog, de hecho), y que está disponible para descarga gratuita en este enlace:

 http://www.conservation.org.bo/files/los_sapos_de_zongo_web.pdf

Además, si te interesan las publicaciones científicas de esta herpetóloga, te recomiento bajarte sus artículos científicos:

– Anfibios en el valle de Zongo, Riqueza, abundancia y composición Parte I y Parte II;

– Variación altitudinal de la riqueza y abundancia relativa de los anuros del Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Cotapata

Ranas asombrosas en Incahuara

Si bien el fenómeno de declinación global de anfibios a golpeado también a las ranas de torrentera, Hyloscirtus armatus, (de hecho se encuentran ahora mucho menos que hace un par de años), aun es posible encontrarlas en yungas con cierta frecuencia. Claro, siempre y cuando el arroyo conserve buena parte de su vegetación original.

El arroyo de incahuara presenta un estado de conservación relativamente bueno, pero en deterioro, especialmente en la zona de influencia del pueblo. De hecho todo el valle esta fuertemente impactado por las deficientes prácticas agrícolas, desde hace ya muchos años.

Al igual que otras ranas que viven en zonas de montaña, hyloscirtus presenta grandes variaciones en los colores. Así, se las encuentra pardas, amarillas, naranjas, verdes, con manchas, sin manchas, en una variedad infinita de combinaciones. Esto le ha valido cierta fama de enredo taxonómico, es decir, que nadie apuesta por que realmente se trate de una o varias especies. De hecho se han anotado varias poblaciones dispersas que son suficientemente diferentes y suficientemente estables (todas las ranas de esas poblaciones son más o menos iguales y más o menos diferenciables de otras) como para que se considere estudiarlas.

Esta es la primera rana de torrentera que encontré en el arroyo de incahuara. Casi seguramente se trate de un subadulto, que ya presenta los colores brillantes, pero aun no le han crecido unas estructuras como pequeñas espinas en el pecho, gracias a las cuales reciben el nombre "armatus"
Así es como se ve un adulto de Hyloscirtus en Incahuara. Con su 8 ó 9 centímetros, son además ranas que inspiran respeto.
Incluso los ejemplares más jóvenes se ven ligeramente distintos de sus contrapartes de otros arroyos.

En 2009 encontré una población de ranas de torrentera notablemente coloreadas de amarillo y negro, y con los ojos de color rojo brillante. Las encontré durante el día en el fondo del arroyo que cruza el pueblito de Incahuara de Khullu Kuchu, entre las piedras y las algas, y aun que he vuelto varias veces a ese sitio, no las he vuelto a ver así, sino siempre de noche, ocultas entre la vegetación de las orillas desde donde se las escucha cantar muy esporádicamente, y casi podría apostar que de forma diferente a otras hyloscirtus que conozca.

Las culebras sipo (chironius sp.), son diurnas y usualmente arboricolas, excepto cuando bajan a los arroyos y pozas en busca de ranas, por lo que es frecuente encontrarlas entre la vegetación de las orillas. Esta la vi sumergirse en el arroyo y meterse entre la capa gruesa de hojas que se deposita al fondo, y ahí se quedo por unos diez minutos, al parecer no encontró nada interesante. No son venenosas, pero sí muy agresivas cuando se sienten amenazadas.

Poder grabar ese canto tan difícil, ayudaría realmente a identificar estas ranas de Incahuara como una especie separada o una población “diferente” de H. armatus, pero la zona se ha vuelto inestable e insegura, así que mientras vemos la forma de volver, les he mostrado algo de lo que tengo de estas maravillosas ranas.

El diablo en la Amazonía

ENGLISH

Hace no mucho, José Claudio Ribeiro da Silva había dicho: “Defenderé el bosque cueste lo que cueste. Y por eso puedo recibir una bala en la frente en cualquier momento, por mis denuncias contra los madereros. La gente me pregunta si tengo miedo. Sí, soy un ser humano, pero mi miedo no me silencia. Mientras tenga fuerzas para caminar denunciaré a los que destruyen el bosque”.

José, que había sobrevivido a una masacre años antes, donde doce activistas fueron asesinados por la policía, fue finalmente abatido junto a su esposa este martes, horas antes que el Congreso brasilero aprobara una reforma criminal al Código Forestal, que permitirá a muchos entre ellos 15 congresistas, no pagar sus multas por cortar los árboles ilegalmente, y dará vía libre a la deforestación del ecosistema más rico del mundo. Junto a José, son cuatro los activistas asesinados esta semana.

La iniciativa es una gran vergüenza para el Brasil y la presidenta que se ha mostrado contraria desde el principio, se enfrenta al hecho de que la mayor parte de sus aliados en el Congreso le han dado la espalda, y se han rendido/vendido a los intereses criminales de los grandes agricultores y ganaderos.

Un minuto de silencio por José y todos los mártires del bosque. Luego por favor informa de esto a todos los que puedas, hay una iniciativa en AVAAZ que puedes apoyar, pero seguro que encontrarás la forma de hacerte escuchar.

Se nos hunde la Balsa de los sapos!

Una noticia francamente mala llega desde Ecuador. Una de las más importantes y exitosas iniciativas de conservación de anfibios del nuevo mundo corre un gravísimo riesgo de venirse abajo. Harías mucho si tienes la oportunidad de compartir esta noticia y ayudarles a buscar alguna solución. El link: http://anfibiosecuador.blogspot.com/2010/12/el-arca-de-noe-de-los-sapos-se-hunde.html

Gracias!

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