Tucanes en los altos Andes

El nevado Mururata, corona el valle de yungas más accesible, y se puede ver desde el poblado de Coroico cuando las nubes lo permiten. Las montañas menores que lo rodean muestran la forma en la que interactuan dos de los ecosistemas más amenazados de Los Andes, el páramo en la parte superior, cubierto de pastizales amarillentos en ésta época del año, y el límite del bosque nublado, un poco más abajo.

En las selvas de los yungas bolivianos conviven al menos siete especies de tucanes, la mayoría de ellos son animales amazónicos que extienden sus hábitats hasta alturas medias de las laderas orientales de los Andes. Sin embargo hay dos especies que son exclusivamente andinas, Andigena cucullata y Aulacorhynchus coeruleicinctis. Esta entrada trata de estas dos especies, que debo reconocer, están entre mis aves favoritas.

Andigena cucullata. Esta especie es una de las que más alto llega en la Cordillera de Los Andes. Yo mismo la he fotografiado a 3.100 metros de altura, pero hay reportes sobre los 3.400 metros, hasta donde llega la línea de árboles del bosque nublado. En general es un ave muy rara, que busca zonas bien conservadas. El parque Nacional Cotapata es uno de los mejores sitios para verla. Habita hasta el centro de Bolivia y en una pequeña zona del Departamento de Puno en Perú.
Aulacorhynchus coeruleicinctis. Es más común y acepta mejor la degradación del bosque, encontrándolo en tanto haya todavía un dosel de media altura. En la “carretera de la muerte” es habitual encontrarlo entre los 1500 y los 2500 metros, posado en los árboles de cecropia, aun que no es fácil verlo, ya que la mayor parte del año su coloración es simplemente verde. En invierno, su época reproductiva, llega a ser tan colorido como el ejemplar de la foto.

Como pasa lamentablemente en todas partes, en yungas, la degradación del hábitat esta poniendo en peligro a ambas especies. Andigena cucullata por ejemplo, ha sido eliminada de la muchas zonas de su rango histórico debido al cambio de uso de suelo. La producción extensiva de flores lo eliminó de las laderas de Chulumani, en tanto que la producción de locoto hizo lo propio en buena parte de su hábitat en el Parque Nacional Amboró.

Una vista de los bosques nublados del Parque Nacional Cotapata desde el “camino de la muerte”, a una hora de la ciudad de La Paz. Estos bosques fueron impactados fuertemente por la extracción de madera, pero en un tiempo relativamente corto, el bosque secundario que allí crece, ya cobija nuevamente a una enorme variedad de animales. Lamentablemente, la capacidad de recuperación de estos ecosistemas es mucho menor cuando la amenaza son los monocultivos.

Como siempre espero que les haya resultado interesante y que compartan esta entrada. Saludos!

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