La Fidelidad

La estancia La Fidelidad es un rectángulo de 250.000 hectáreas, repartido entre las provincias argentinas de Chaco y Formosa, en la Argentina. ¿Qué pinta una información como esta en un blog como este? Pues que actualmente se viene desarrollando una campaña nacional e internacional, con mucho éxito por cierto, para que esta Estancia se convierta en un Parque Nacional. Si esto sucede, la Argentina contaría con un área especialmente bien conservada de Chaco Seco, uno de los ecosistemas que mejor representa la fauna grande de Sud América, esa de los ciervos, los chanchos de monte, los pumas, los tapires, y sobre todo, los jaguares. El chaco es uno de los sitios donde estas especies tienen mejores oportunidades de mantenerse a lago plazo.

Las 250.000 hectáreas de La Fidelidad, no sólo servirán para preservar poblaciones viables de especies emblemáticas, sino también para definir mejor los corredores ecológicos de las provincias del norte argentino, junto con otras áreas protegidas y territorios indígenas. Sigue leyendo “La Fidelidad”

MADIDI!

El Parque Nacional Madidi y las áreas protegidas adyacentes, son la joya del sistema de Parques de Bolivia. Y de hecho podrían tener una importancia gravitante a nivel global, sobre todo luego de las recientes investigaciones de WCS y el SERNAP, que sugieren que el mosaico del Madidi podría ser en efecto, el área protegida más biodiversa del planeta!

Junto con la repercusión parcial que ha tenido la noticia en los medios de comunicación especializados y en los masivos, se ha presentado el documento, disponible para descarga gratuita desde la página de WCS, “Conocimientos científicos y prioridades de investigación en el Parque Nacional y Área Natural de Manejo Integrado Madidi“, extremadamente interesante para todos a los que les interesa la conservación y la biodiversidad.

Espero que disfruten y compartan esta importante publicación. Saludos!

Video de las quemas en Bolivia.

Este es un vídeo muy interesante sobre la evolución de las quemas en Bolivia y en los países cercanos. Podrán ver lo desastroso que fue el 2010, de hecho, éste blog se creó al final de ese año, justamente ante la impresionante destrucción que se produjo, gracias a una combinación de factores que descontrolaron las quemas para cultivos, incluyendo la peor sequía de la cuenca amazónica en décadas. En 2011 volvimos a los niveles de 2003, y en 2012 el nivel de quemas se redujo aun más, pero en este caso gracias a las repentinas lluvias de septiembre que apagaron lo principales focos de calor.

Saludos a todos y todas!

La noche en el Río Yariza

Justo antes que caiga la noche, durante un frente frío a mediados de julio de 2011. El Río Yariza en su mínimo caudal anual.

Por la noche la selva gana mucho de vida. Sobre todo en verano, luego de las lluvias, miles de animales que no sospechas que están ahí, aparecen de repente. Al mismo tiempo, el silencio a pesar de los miles de sonidos, y la inmensidad de la vida que viene de los bosques, de los ríos. La noche en la selva puede ser abrumadora. Si estas completamente sólo, tarde o temprano te verás invadido por una especie de angustia, como si te hablaran desde todas partes al mismo tiempo. Mucha gente desarrolla una relación más espiritual con el bosque durante la noche.

Streptoprocne rutila, es una especie de vencejo tropical, asociado a zonas rocosas y bosques de montaña. Lo realmente interesante de esta foto es que capta sus hábitos al momento de dormir, algo que es definitivamente raro de ver en estas especies. Son increíbles voladores, pueden hacerlo durante semanas sin descanso, y de hecho son capaces de acercarse a las tormentas más fuertes para capturar al vuelo los bichos que huyen de la lluvia.
La garza pico de bota (cochlearius cochlearius) es una de las aves nocturnas más peculiares. Normalmente se la puede ver en zonas anegadizas o a lo largo de los ríos de Centro y Sud América, casi siempre en tierras bajas, por lo que encontrarla en el Yariza ha sido una de las más grandes sorpresas. Por si su aspecto no fuera suficientemente extraño, con ese pico ancho y esos ojos enormes, durante la época de apareamiento, a los machos le crecen unas plumas largas en la cabeza a modo de cresta.
No se mucho sobre este. Podría tratarse de una rata de cola espinosa (Isothrix sp.), una especie de rata nocturna y arborícola, muy rara de ver y de la que se sabe muy poco. En Bolivia se han encontrado en bosques bajos e inundadizos, muy lejos del Yariza, por lo que esta es una verdadera novedad.

A pesar que no se trata de un río grande, el sonido del caudal es bastante fuerte, cuando no hay luna, no se ve literalmente, nada. Los grillos y el agua continuarán todo la noche su monótono canto, casi desesperante, hasta que raramente te llaman la atención las notas agudas de los cantos de aves y ranas, pero es difícil distinguirlas bien. En el  Río Yariza la cosas se encuentran viéndolas.

El río Yariza es el único lugar que conozco en yungas de La Paz donde se puede encontrar a Hyalinobatrachium carlesvilai, una rana de cristal que también se conoce de tierras más bajas del centro y norte de Bolivia, Perú y Brasil, pero que fue descrita recién en 2009.
Por contraste, Hypsiboas balzani, es la típica rana que encontrarías en los charcos de yungas. Es bastante abundante en los charcos que se forman a la orilla del camino, y en las orillas calmas de los ríos.

Cuando se podía frecuentar de noche, en este río siempre he encontrado algún animal raro, fuera de lugar, algo que uno no esperaría encontrar en medio de los yungas, o que no había visto antes. Ranas e insectos que sólo se encuentran a cientos de kilómetros de distancia, aves y mamíferos muy raros, y … ni una sola serpiente hasta ahora. Eso sí es raro, en este río nunca he visto una sola serpiente.

En el Yariza hay muchísimos insectos y arácnidos, muchos de ellos que no se encuentran o son difíciles de ver en los valles cercanos, como esta preciosa polilla.
Es curiosa la cantidad de arañas venenosas del género phoneutria que se pueden ver cerca del río, en las laderas más secas. En general estas arañas son escasas y difíciles de ver, pero son muy comunes cruzando el camino que lleva al Yariza, o sobre los arbustos buscando presas. Son arañas peligrosas y es bueno tomar precauciones para evitar encuentros innecesarios.
Un bonito grillo de la hierba, que por aquí le dicen cocalero, por su parecido con las hojas de tan controvertido cultivo.

Si alguna vez tienes la oportunidad de visitar la selva de noche. No importa donde estés. Si puedes incluirte en esos paseos turísticos nocturnos, que casi todo el mundo desprecia, seguro que vas a ganar una experiencia de esas que no se olvidan.

La serpiente más bonita de Chulumani

Pasan cosas buenas cada vez que tengo la oportunidad de acompañar a Yuvinka Gareca y Steffen Reichle a sus jornada de búsqueda de mariposas, y no lo digo solamente por que son excepcionales personas y científicos, sino porque siempre tenemos la suerte de encontrar algo que no habia visto nunca y que vale la pena compartirlo aquí.

Los últimos bosques del valle de Chulumani, se encuentran usualmente en las riberas de los ríos más grandes. El tipo de bosque de este valle no es el que encontraríamos normalmente en Yungas, este un bosque seco enclavado en una zona húmeda (en torno a la ciudad de Coroico también existen bosques parecidos), y como tal resulta más apetecible a los agricultores de tierras altas, y tiene una menor capacidad de recuperación. En la foto se ven claramente terrenos erosionados, irrecuperables como no he visto en ningún otro sitio de yungas.

Esta vez, una serpiente realmente espectacular en uno de los lugares más deprimentemente degradados de Yungas, el valle de Chulumani. Esta zona ha sido la principal productora de coca durante siglos, y las consecuencias del monocultivo y la falta de planificación agrícola y ambiental son tristemente evidentes. Hoy apenas quedan algunos manchones más o menos buenos de los bosques secos que deberían dominar la parte baja del valle y por la noche, la cantidad de luces en los cerros es apenas menos impresionante que los incendios que se descontrolan e iluminan las laderas.

Esta preciosa Oxyrhopus sp. la encontramos al final de la tarde cruzando un camino vecinal. El hecho de que una serpiente tan especialista (practicamente sólo comen lagartijas, que por cierto no vimos ni una) aun pueda vivir en una zona aparentemente tan degradada, ha sido una muy agradable sorpresa.
Las serpientes de éste género (oxyrhopus) son difíciles de identificar y realmente no sabemos que pueda ser. Podría tratarse de una especie que esta siendo descrita ahora mismo de especímenes hallados en bosques secos del sudeste del país, o de hecho, podría ser una especie completamente nueva. Todas las Oxyrhopus son serpientes muy bonitas y tranquilas, y no representan ningún peligro para nadie.

Queda realmente mucho que avanzar hasta que la gente de Chulumani despierte al verdadero desarrollo, el duradero, el armónico, el que hará que las plantaciones de coca puedan convivir con el bosque y sus habitantes. Hallazgos como éste mantienen viva nuestra esperanza sobre el futuro del valle y sus pobladores, muchos de los cuales, actualmente trabajan duro y contra todo, para educar a los que vienen sobre la importancia de cuidar lo que aun queda y restaurar el que fuera uno de los valles más bonitos de Bolivia.

Con todo, la serpiente no es lo más raro que vimos esos días. Esto sí es. Al parecer sería una larva de algún tipo de membrácido, aun que la verdad, no apostaría por ninguna explicación acerca de porqué tiene esa cola.

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Primer vistazo a los Valles Secos – La Pajcha!

“Si la tierra desapareciera quedando solamente Bolivia, todos sus climas y productos se hallarían aquí; Bolivia es el microcosmos del planeta. Por su altura y su infinita variedad de matices geográficos, Bolivia viene a ser la síntesis del mundo”. Alcides D´Orbigni en “Viaje a la América Meridional”

A la Cascada de La Pajcha se llega desde samaipata, por un bonito camino rural de 42 kilómetros. Este sitio es uno de los más apreciados de la zona, y desde aquí se pueden ver varios pisos ecológicos diferentes, bosques mezclados con zonas de arbustos. También lamentablemente, se notan todos los desmanes y excesos que hacen de los bosques secos de Bolivia uno de los ecosistemas más críticamente amenazados del mundo.
Detalle de dónde se hallan los ecosistemas de valles secos en Bolivia. Como se ve, comparándolos con las laderas húmedas, no son pocos los sitios donde ambos sistemas de vida se combinan y se superponen

Durante la mayor parte de su historia, Bolivia, como país tradicionalmente minero, tenía conciencia de sí mismo a través de vetas de plata y estaño de las altas montañas del occidente y los valles secos del centro y sur, de donde se obtenía el alimento para mantener la maquinaria minera funcionando. Las tierras bajas se conocían casi anecdóticamente por los relatos de los aventureros en busca de Goma o Quinina.

El río San Juan proporciona el agua al valle de La Pajcha y se encarga de mantener un bosque tupido en torno a su cauce. Sus aguas cristalinas casi nunca tiene más de 50 centímetros de profundidad, pero el paisaje es engañoso.
Durante la época de lluvia el río puede desbordarse furioso y arrastrar lo que encuentre a su paso. Por ejemplo esta pila de desechos que ha ido dejando tiene más de dos metros y medio de altura.

Diversidad Entre Pendientes se había centrado hasta ahora en documentar las laderas húmedas al oriente de Los Andes. Digamos que esta es la especialidad. Pero yo mismo nací en uno de esos valles, que mucho tiempo fueron un centro gravitante en la historia nacional, y como los visito más o menos frecuentemente, tengo la oportunidad de mostrarles estos ecosistemas, que además son los más críticamente amenazados de Bolivia.

El camino de Samaipata a La Pajcha es notable por la cantidad de aves que pueden verse. Esta Aratinga acuticaudata, es una de varias especies de loros que habitan los valle secos
Más difíciles de ver son los durmilí (Nystalus maculatus), a menos que encuentres uno que haya escogido una percha más o menos visible para pasar el día.

La demanda de madera para las minas, y leña para los hogares; la expansión de la frontera agrícola (los valles son el centro de seguridad alimentaria de las tierras altas); y la extrema pobreza, han atacado la sostenibildiad de los bosques secos que una vez cubrieron las serranías desde el sur de la ciudad de La Paz, hasta el extremo sur del país. Hoy apenas quedan manchones de bosque en los sitios más alejados y en cambio un manto de arbustos espinosos cubre las laderas.

Los colores aquí abundan, aun que se escondan, como se esconden las espectaculares manchas en forma de ojos de esta polilla saturniidae
Normalmente asociadas a los bosques más húmedos, las orquídeas colonizan los troncos de las tipas y quebrachos, donde aun hay manchas de bosque. Esta es una Oncidium cf bifolium, una de un puñado de especies que habitan La Pajcha

De todos los sitios de valles, uno de los más interesantes son los que alternan bosques secos y húmedos en el “codo de Los Andes”, ese punto exacto donde la gran cordillera cambia de orientación. Ahí cerca se encuentra La Pajcha, un sitio bien promocionado al que se accede desde el pueblo de Samaipata, y que es el primero de vario sitios que iremos mostrando en los próximos meses.

Que lo disfruten… y se agradece mucho si lo comparten!!!

Bosques secos a los pies de Coroico

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Estas zonas concentran los parches de bosques secos, coincidiendo en muchos con las áreas con mayor impacto de la actividad humana

En torno a la ciudad de Coroico y siguiendo hasta Chulumani, se extiende el área histórica de producción de coca de Bolivia. Desde hace siglos estos bosques han sido los más explotados de yungas y ahora son también los que presentan los mayores niveles de degradación. La extracción de madera, los monocultivos y la falta de planificación han creado áreas enormes de pastizales que no tienen ningún uso. La eliminación de la cobertura vegetal, junto con el fenómeno de “sombra de lluvia” provocado por las laderas cercanas, han contribuido a modificar la composición de la flora, creando parches grandes de bosques secos en medio de extensiones mayores de laderas húmedas.

A los pies de Coroico, esta ladera es una de un enorme sistema de pastizales creados por la presión del hombre en torno a los valles cocaleros, que cruza la serranía hasta Chulumani.
En los remanentes boscosos de una quebrada, han formado su hogar una familia de gavilanes negros de la especie Buteo albonotatus, un ave de los llanos que realmente no esperaba encontrar en Los Yungas. Tampoco ha sido reportado en las publicaciones científicas ni las listas de especies de aves para la zona.
Las pavas moteadas, Ortalis guttata, han perdido mucho de su temor natural a las zonas pobladas. Aquí la gente no las caza y pueden vivir más o menos tranquilamente, aprovechando los parches de bosques y matorrales entre los cultivos.

Estos bosques se caracterizan por intercalar una época húmeda, con varios meses (hasta seis) secos. En invierno muchos árboles en las tierras más bajas, pierden sus hojas, mientras que las laderas altas conservan una maraña de varios tipos de arbustos, gramíneas, helechos, y árboles bajos que se aferran al suelo pedregoso. Sólo las quebradas mantienen el bosque como lo imaginaríamos en una selva montañosa.

Un bosque donde predominan árboles de hojas caducas adorna las márgenes de este río que deja sus aguas en Chulumani. En sitios como este, se concentra la vida que ha sido arrebatada a las laderas.
Para colonizar con éxito estos bosques secos y los "nuevos" ecosistemas que se han formado por la actividad humana hay que ser muy adaptable. Pristimantis fenestratus es la rana más abundante en las laderas degradadas, su éxito se debe a que son capaces de evitar la fase de renacuajo, y pueden reproducirse con un mínimo de humedad en el suelo
Otros animales que prosperan son las serpientes de cascabel. Mientras que en ecosistemas boscosos húmedos son extremadamente raras. Aquí, entre los matorrales bajos y las piedras han encontrado un nicho mas acorde con sus preferencias. Cerca de Coroico son abundantes, y la gente las conoce y le steme bastante.

Si bien es muy difícil determinar cuánto de este paisaje ha sido provocado por el hombre, es cierto que ha servido para diversificar la fauna de yungas, al menos en las laderas que no han sido completamente destruidas (como que se encuentran en torno a la ciudad de Chulumani). Muchos animales que prefieren las zonas abiertas de los llanos más bajos y de otros ecosistemas más secos que tienen influencia sobre los Yungas, han colonizado con mucho éxito las laderas en torno a la ciudad de Coroico, que ahora mantienen una gama de vida muy amplia.

También la vida diminuta ha sufrido de cierto grado de especialización. Los bichos parecen más abundantes, pero menos diversos, dominan sobre todo los saltamontes y algunos tipos de arañas
Varias quebradas atraviesan los cerros cerca de Coroico, en torno a las cuales crece un bosque siempreverde, y se notan menos las diferencias entre verano e invierno. Pero ciertamente son menos numerosas que en las zonas no afectadas por la “sombra de lluvia”. Este efecto se da, cuando las serranías cierran el paso a las nubes para que descarguen sobre ciertas áreas.

Si te ha gustado esta entrada, te animo a que la compartas, a ver si nos hacemos muchos más!

Saludos y gracias!

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