Más pequeñas sorpresas en el camino de la muerte.

Buscando bichos en las noches, de vuelta a la Paz desde Coroico por el «Camino de la Muerte», hay normalmente un espacio entre los 2.300 y 2.700 metros de altura, donde es sorprendente la falta de sonidos. Ni una rana, ni un pájaro. Normalmente las noches a esta altura son profundamente silenciosas. De hecho, todavíaSigue leyendo «Más pequeñas sorpresas en el camino de la muerte.»

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