TIPNIS, la carretera que no va mas?

Todo lo que hemos tenido es una vaga referencia. Un video filmado en Argentina en julio de 2013, en el que aparece el Vicepresidente pronunciando una frase que será recordada por muchos, seguramente durante mucho tiempo. La carretera por el TIPNIS “no va más”.

No hay que olvidar cómo se vivieron estos años. La Gran Marcha. La dolorosa protesta indígena contra el despropósito de una carretera fracturando uno de los principales Parques Nacional y Tierras Comunitarias Indígenas de Bolivia. Entre medio, algunos de los actos represivos más cobardes e indignantes que mi generación recuerde, y pocas semanas después, uno de los recibimientos más apoteósicos que la ciudad de La Paz haya brindado a nadie en toda su historia. El movimiento indígena conquistó una victoria moral incuestionable, y asestó un poco sin querer, el único verdadero golpe que haya afectado a la estructura gubernamental desde que Evo Morales asumió el poder en 2005. La Octava Gran Marcha fue uno de esos momentos que cambian a un país y nos cambian, muy por dentro casi sin que nos demos cuenta.

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Don Juan…

Fue el primer día que apoyamos activamente a la Octava Gran Marcha por el TIPNIS. Se había logrado reunir en unas pocas horas suficientes alimentos, ropa y medicinas para llenar hasta el tope una camioneta, que entre saltos nos hizo llegar hasta el sitio donde los hermanos de los 34 pueblos iban a pasar la noche.

Al salir, se decidió que buena parte de lo recaudado iría a los delegados del pueblo chiquitano, que no eran los que la estaban pasando mejor en ese momento, en tanto que las medicinas harían parte de un fondo común que se iría usando según se necesite. Esperábamos ver una especie de gran caos en el campamento. Cuando llegamos, nos quedamos un poco desconcertados por el orden y la tranquilidad que había en general. Casi todos simplemente descansaban, mientras un grupo improvisaba un partido de fútbol en un descampado. Pronto se acercaron algunos dirigentes a cargo de las diferentes comisiones, conversamos y les explicamos las decisiones que se habían tomado en la vigilia instalada en La Paz, respecto del destino de las cosas que llevábamos.<!–more–>

Llegó Don Juan. Con él descargamos rápido las medicinas y las separamos un poco, a un lado medicinas para los niños, a otro lado medicinas para el dolor, Sigue leyendo “Don Juan…”

Una extraordinaria noticia

Estoy casi acostumbrado a escribir noticias malas respecto de la conservación y uso sustentable de los Recursos Naturales de mi país. Desde 2008 la situación de las Áreas Protegidas de Bolivia y las Tierras Indígenas reconocidas es de gran incertidumbre. El discurso oficial chocó contra los intereses de los grupos que aun le apoyan, algunos de ellos responsables de la depredación más impune. El mismo gobierno carece de políticas ambientales claras y ha orientado sus políticas económicas sobre la base de la extracción, sobre todo de hidrocarburos y minerales; y de la agricultura y ganadería extensivas, horriblemente planificadas y de consecuencias previsiblemente desastrosas. Todo este tiempo he debido parecer un odioso opositor.

Sin embargo, hoy puedo dar una noticia extraordinariamente buena. Hace poco tiempo Bolivia ha designado tres nuevos sitios RAMSAR en los llanos de Moxos, en el departamento del Beni. Juntos protegerán casi siete millones de hectáreas, un área equivalente al territorio de Holanda y Bélgica juntos. Sumados a los otros ocho sitios designados desde 1990, Bolivia se convierte en el país que ha protegido, bajo este esquema, una mayor cantidad de territorios.

Fuente: WWF Brasil
Fuente: WWF Brasil

La Convención RAMSAR (Irán, 1971), establece un compromiso intergubernamental para la protección y uso racional de los humedales de importancia internacional, considerando como uso racional a “el mantenimiento de sus características ecológicas, Sigue leyendo “Una extraordinaria noticia”

Mapa de deforestación 2000-2010

La Fundación Amigos de la Naturaleza FAN, está haciendo un trabajo fantástico en el desarrollo de herramientas para la gestión de políticas públicas en temas ambientales, como este Mapa de Deforestación de las Tierras Bajas y Yungas. En particular, yo esperaba mucho éste documento, ya que incluye la deforestación en las zonas que más interesan en Diversidad entre Pendientes, los bosques montanos de Yungas y de tierras bajas.

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De acuerdo con el mapa, entre 2000 y 2010 se han deforestado un total de 1.800.000 hectáreas, casi a 200.000 hectáreas cada año (aun que a un ratio decreciente hasta 2010), que aun que no lo crean es considerablemente menos de lo que se deforestó en los 80´s y 90´s.

Las principales áreas afectadas son la chiquitanía en el centro del país y el chaco en el sur. La zona de yungas se ve vulnerada en menor medida aunque sigue siendo grave en las zonas cercanas a los caminos. Un increíble 76% del área deforestada se concentra en el Departamento de Santa Cruz y la principal causa es por supuesto la expansión de monocultivos de soya, girasol y arroz, y en menor medida la expansión de la pequeña agricultura y la ganadería.

Pero mejor si lo ven y analizan ustedes mismos. En este enlace, se puede descargar el documento de forma gratuita, desde Scribd.

Me va a gustar mucho saber que piensan al respecto. Saludos! …y por cierto, SI VIVES EN SANTA CRUZ DE LA SIERRA tal vez quieras asistir a este evento…

Carta a la IX Gran Marcha

Es posible que la Novena Gran Marcha, mientras deja La Paz, luego de interminables semanas de lucha al parecer infructuosa, tenga una sensación de desazón, fácilmente confundible con derrota cuando miramos corto. Permítanme mis hermanos, explicarles brevemente porqué creo que lejos de una derrota, su sacrificio tiene de hecho, varias importantes victorias.

1. Recuerden que en medio de un motín policial, ustedes decidieron retrasar un día su llegada. Probablemente eso haya sido suficiente para que el gobierno transe con los policías y ellos le garanticen al presidente su posición. Si, es verdad. Pero nos ahorró a los bolivianos una escalada del conflicto muy difícil de prever, y seguramente con un desenlace trágico. Sacrificaron una posición táctica inmejorable, y estoy seguro que muchos piensan que vuelven a casa gracias a esa decisión.

Déjenme decirles, que ésta y varias otras decisiones similares, los han puesto hermanos, en una situación evidentemente superior al Gobierno, desde el punto de vista moral. Y no se dejen engañar. Somos muchos los que necesitábamos un norte ético, que sobresalga del simple ejercicio prebendalista al que se ha visto reducido nuestro Proceso de Cambio. El suyo es un triunfo moral.

2. La marcha transitó por escenarios mucho más difíciles que los que vivió en la Paz, y salió victoriosa de todos ellos. El poder mostró su rostro racista al premiar a los Karayanas de San Ignacio de Moxos; mostro su rostro fascista cuando sus aliados se levantaban violentamente contra ustedes en casi todos los pueblos; mostró su falta de humanidad cuando les impidieron acampar en ch´alla; mostro su insolencia cuando los trataron de bloquear en Caranavi. Pero por donde ustedes pasaron, siempre hubo quien les dio agua, protección y fuerzas. Y cuando no hubo nadie, pasaron ustedes con la cabeza bien alta, por donde la mayoría nos hubiéramos arrodillado. El suyo es un triunfo de la dignidad humana, y más de uno los recordaremos cuando nos toque afrontar cualquier situación que parezca imposible.

3. Cuando el poder convocó a todos sus grupos de “simpatizantes” el día que ustedes llegaban, luego de 62 días de caminar y vivir en situaciones que estoy segur que ninguno de esos que participaron en la contramarcha hubieran soportado por defender a su presidente, los líderes de la IX tuvieron que aceptar la dolorosa decisión de cambiar de ruta, y entrar a La Paz, por la “puerta de atrás” para no generar un enfrentamiento. Ver como miles y miles de paceños espontáneamente salían a proteger su columna, me hizo pensar que ningún buen anfitrión recibe así a sus mejores invitados. Por la puerta grande entraron a miles de hogares desde los más pobres hasta los más ricos, y ahí se quedarán por mucho tiempo. La suya fue una victoria de la humildad.

4. Antes de ustedes, de la Gran VIII y XI marchas. Casi todos los bolivianos pensábamos igual que mi profesor de ciencias sociales, que sabía que las carreteras y las fábricas, son el único sinónimo de riqueza y desarrollo, que los bosques equivalen a madera y que los suelos equivalen a petróleo y gas. Y lo sabía como antes se sabía que tierra era plana, y que el sol giraba en torno a la tierra. Lo sabía porque eso es lo que siguen diciendo todos los libros de texto de todas las escuelas de todos los países secuestrados, como el nuestro.

Con sus pasos hermanos, se han despertado muchas mentes curiosas, muchos empezamos a hacernos las preguntas correctas y encontrarnos un norte. Muchos debates se han reabierto, lo que en sí mismo es una derrota muy dura para el gobierno que tenemos. La suya es una victoria de la verdad, de la verdad amplia que acepta tantos y tantos puntos de vista. La verdad que crea consensos y crea unidad.

5. La estrategia que usó el gobierno nacional para ganar ésta, es tan evidentemente pobre e insostenible que terminará desgastándolo aun más. Si durante todo el desarrollo de la marcha no pudieron dividirlos, créanme que no podrán hacerlo ahora tampoco, al menos no en el largo plazo. La suya es la victoria de la serenidad.

Así podríamos seguir, porque no puedo evitar sentir por ustedes la más profunda admiración. Sin embargo entenderé que me pregunten, de qué sirven estas victorias, tan abstractas e intangibles (perdonen la palabra) a la defensa inmediata de su amado territorio.

Creo que el problema no pasa sólo por realizar o no una consulta ilegítima, ni siquiera por construir o no una carretera de dudosísimo interés nacional. El problema se encuentra en nuestra calidad de seres humanos y de sociedad boliviana, justo donde estas victorias son más importantes. Aun si la carretera nunca se construye, me temo que deberemos seguir la lucha. Una lucha que va a ser larga, que trasciende ideologías, gobiernos y generaciones, y que tendrán que ir abanderando más personas, más territorios indígenas, y luego también más comunidades rurales y ciudades.

A todas las naciones tendría que pasarles algo que les haga creer que esa lucha la van a ganar las personas buenas y no las corporaciones, y a Bolivia le pasó la Gran Marcha.

Muchas gracias hermanos!

TIPNIS SI! Crónica de un día histórico

Miércoles 27 de junio. A las nueve de la mañana más o menos empecé a subir desde el prado de la ciudad de La Paz, hasta Villa Fátima. Mi objetivo, documentar y apoyar como fuera, la llegada de la IX Gran Marcha Indígena, que debía ingresar a la ciudad a eso de las diez y media. Durante toda la subida y hasta el medio día nos acompañaría la señal de varias radios que daban una cobertura continua de todo lo que pasaba ese día.

Villa Fátima despertó llena de carteles difamatorios contra los líderes del TIPNIS. Especialmente duros con Doña Bertha Bejarano, la presidenta de la Marcha, quien fue condenada en Brasil por microtráfico de drogas. Antes de convertirse en una de las primeras mujeres indígenas dirigentes, Doña Bertha arriesgó su vida tragando píldoras con cocaina a cambio de un pago mínimo para mantener a su familia que vive en situación de extrema pobreza, como todos en el TIPNIS. Los marchistas han considerado que ha afrontado su error y cumplido su condena, y aun confían en ella para que los represente. El hecho de que el Gobierno haya usado este antecedente para desprestigiar la Marcha, ha aumentado el apoyo cívico a su persona, y nos ha recordado los antecedentes de terrorismo de nuestro propio vicepresidente. Durante la mañana varios niños del barrio se dieron a la tarea de intentar arrancar los carteles o al menos dejarlos ilegibles

Desde el martes sabíamos del plan del gobierno de hacer una ¨contramarcha¨ conformada por campesinos afiliados a la CSUTCB, el principal órgano sindical de los productores agrícolas del país, aliado del Movimiento al Socialismo MAS, partido de gobierno. También estarían algunos sindicatos mineros, cocaleros, varias asociaciones de vecinos de la ciudad de El Alto y de hecho todos quienes aun apoyan a Evo Morales. Lo que no sabíamos era la forma terrible en la que estaba organizada esa movilización.

A las diez de la mañana, no había mas de cien apoyando. La mayoría docentes, administrativos y estudiantes de la UMSA apostados en la parte alta de la Plaza Villarroel, donde se esperaba el mitin de la “contramarcha”.

Las radios alertaron primero de las intenciones de la contramarcha. A las nueve y media empezaron a caminar desde la ciudad de El Alto y tenían previsto pasar por la Plaza San Francisco, donde está instalada la vigilia de las Mama t´allas del CONAMAQ. Esta es la vigilia del TIPNIS a la cabeza de las líderes espirituales de los indígenas de tierras altas. Las carpas instaladas en la plaza y los carteles se han hecho un ícono del movimiento indígena de los últimos años. Sin embargo, el nerviosismo se convirtió en zozobra cuando los dirigentes pro-gobierno confirmaron que su movilización, una vez en La Paz, había decidido recorrer las mismas calles que debía recorrer la IX Marcha, lo que inevitablemente lograría que se encuentren en algún punto.

Llegan los primeros grupos de la contramarcha a la Plaza Villarroel. Mientras muchos curiosos abandonan la plaza, algunos simpatizantes del gobierno se toman fotos.

El objetivo era claro, crear todo el miedo posible en la población para que no saliera a apoyar la IX Marcha Indígena, y debilitar su impacto mediático. Lo primero lo consiguieron fácil durante la mañana. Los mineros reventaros cientos de dinamitas según bajaban la autopista que une El Alto y La Paz. Por decenas llegaban las denuncias a las radioemisoras de personas agredidas por los movilizados del gobierno. Finalmente, después de las diez, llegaron a la vigilia de San Francisco. Inmediatamente se informaba que un grupo de ellos estaba destrozado los carteles y agredido algunas personas. Ninguna información por un rato más, hasta que nos enteramos que un grupo de mujeres estudiantes, habían logrado repelerlos. La “contramarcha” sin pausa se dirigía hacia Villa Fátima, la entrada de La Paz.

Solo trece policías separan a la multitud que se va reuniendo en la Plaza Villarroel, del grupo que defiende a la Marcha en la parte de arriba. ¿No les parece curioso que el grupo de policías están posicionados de manera de contener a los cien que están arriba, en vez de a los 10.000 que se van reuniendo abajo, y que han estado agrediendo a todo el que piense diferente durante todo su trayento?

¨Tendremos que marchar todos…¨

A esas alturas, la información de la radio reportaba una columna de 10.000 partidarios del gobierno que iban a concentrarse en la plaza Villarroel a unas cuadras de donde me encontraba. La IX marcha había retrasado mucho su paso y aun no aparecían por Villa Fátima. La radio reportaba que a pesar que la gente salía a recibirlos y darles alimentos y agua, muy poca gente realmente se unía a la columna indígena, a diferencia del año pasado, cuando 400.000 personas acompañamos a los hermanos.

Cada minuto la tensión crecía. Yo decidí bajar hasta la plaza Villarroel a ver qué pasaba. Me encontré con unas 100 personas, principalmente estudiantes que estaban listos para recibir a los marchistas, junto con algunas vendedoras ambulantes ofreciendo las banderas de los pueblos indígenas a 10Bs. Pero pocos compradores realmente.

Este grupo de mineros pertenece al Sindicato de Colquiri, quienes habían tenido un largo conflicto con las Cooperativas mineras y el Gobierno apenas unas semanas atrás. La verdad para alquilen de afuera (y de adentro) es muy difícil entender la complejidad de la fragmentación de la sociedad boliviana (el caso de los mineros es particularmente complicado). Solo como un ejemplo, esa misma mañana la radio hablaba que un minero (probablemente de este mismo grupo), dejó anonimamente en la vigilia, una gran suma de dinero en apoyo a la IX marcha.

A las once de la mañana empezamos a escuchar a lo lejos las explosiones de dinamita de los mineros y espontáneamente, varios estudiantes empezaron a organizar la resistencia con la gente que ya sumaríamos unas 200 personas. Minutos después aparecieron unos treinta policías que se sentaron a un lado de la plaza, luego llegarían más. Se les notaba tensos. El plan en general era simple. Tratar de mantener mientras se pueda la parte alta de la plaza, para poder desviar la marcha indígena hacia la avenida de circunvalación y acompañarlos hasta que la amenaza termine. Algunos estudiantes de medicina, medio en broma empezaron a explicar cuál era la mejor forma de recibir los golpes, o qué hacer contra los gases de la policía. Todos ahí sabíamos que si alguien iba a ser gasificado, íbamos a ser nosotros. Más tarde esto se confirmaría.

Serían las once y media cuando nuestra ¨fuerza¨ se vio incrementada en otras cien personas que venían en dirección a la plaza. Eran personas que estaban esperando a la marcha indígena y en el trayecto se encontraron con los oficialistas que, de acuerdo a lo que contaban, los sacaron de las calles a golpes. Ahora parecía que nada iba e evitar el enfrentamiento. En las radios escuchábamos que la marcha indígena finalmente entraba en Villa Fátima, pero no podíamos saber si venían con suficiente fuerza como para hacer frente a los 10.000 que poco a poco empezaban a llenar la plaza Villarroel.

Con la angustia llegando a límites insoportables, decidí subir unas cuadras para enterarme de lo que pasaba en la Marcha. Desde donde estábamos apenas veíamos nada, pero subiendo unas pocas cuadras se puede ver la amplia avenida que por algo así como un kilómetro atraviesa la Villa, una de las más humildes de La Paz. Entonces pasó algo realmente importante.

Los vecinos de Villa Fátima, toman su avenida principal en apoyo a la IX marcha. Al fondo de la avenida se pueden ver las banderas altas que son llevadas por la vanguardia indígena, con Doña Bertha a la cabeza.

¨¿qué pueden hacernos? Ellos son miles, pero nosotros somos una ciudad…¨

Apenas fui capaz de ver el fondo de la avenida, pude distinguir, totalmente incrédulo, una multitud que rodeaba la columna indígena. Subí la avenida lo más rápido que pude, tratando de no chocar a ninguno de los vecinos que por miles salían de sus casas y se sumaban a la Marcha. Familias enteras, con niños y mascotas se acercaban a los indígenas a felicitarles, agradecerles y darles agua y comida, luego los hombre de esas familias se ponían a un costado de los marchistas y caminaban con ellos. Toda la villa se volcó con la IX. Los vecinos corrían en dirección de las pequeñas callecitas, tocando las puertas y avisando a la gente que la Marcha había llegado y de todas las casas salía gente. Tan grande se hizo la columna que tardamos casi una hora en atravesar la avenida hasta la Plaza Villarroel.

En la avenida apenas se distingue la cabeza de la marcha por las banderas. En primera fila algunas ambulancias socorren a los marchistas con problemas por el frío y la altura.
Niños de Villa Fátima se acercan con regalos para los niños del TIPNIS.

Donde un rato antes éramos unos pocos cientos buscando la forma de encarar a los miles que venían regando agresividad, pude ver un enorme grupo de gente que había hecho una especie de paso, cubriendo la columna y llevándola fuera de peligro. Corrí a ver la reacción de los 10.000 de la plaza. Era simplemente increíble. A pesar que los discursos recién empezaban, me parecía que ya había menos de la mitad de las personas que había visto entrar una hora antes. No pude distinguir un solo minero. No hubo más explosiones de dinamita, ni insultos. En medio de un silencio sobrecogedor, el orador intentaba arengar a la gente a defender el proceso de cambio, y apenas salía de esa multitud un suave murmullo por cada ¨Viva¨ que podía escuchar.

Desde la mayor parte de las casas la Marcha también iba recibiendo apoyo, a su paso hasta el centro de la ciudad.
La virgen que marcha. Entiendo que para, por ejemplo un europeo, es muy difícil de comprender el vínculo que existe entre la iglesia católica y los movimientos indígenas, sobre todo a nivel de las pequeñas parroquias. Después del tiempo que viví en España, parece que el catolicismo a ambos lados del charco son religiones diferentes, y lo dice una persona muy poco religiosa. Esta virgen tallada, junto con la Cruz Moxeña acompañaron a la columna desde su partida de Trinidad, hace más de 70 días.

A partir de aquí y hasta que llegamos a la Plaza Murillo, el centro político de La Paz. Se desencadeno la fiesta, tal como hace un año. Se juntaban personas de todas las condiciones sociales, de todas las razas, una larga caravana de carros se puso a la cabeza, llamando a los vecinos a sumarse con altavoces. Mucha gente se puso a nuestro lado a bailar. Una de las cosas más interesantes de esta marcha es que viene con su propio grupo de tamborita que no dejan de tocar nunca, menos en los momentos más tensos. Cuando llegamos al centro de la ciudad, se habían sumado varios grupos de músicos más y todo el mundo bailaba.

La marcha avanza hacia el centro de La Paz. El apoyo de la gente no disminuyó nunca.

La Plaza Murillo estaba siendo resguardada por miles de los policías que un día antes rogaban el apoyo popular a su motín. La indignación se hizo enorme, la gente les reclamaba que se habían vendido por 100 bolivianos, abrían sus billeteras y les arrojaban billetes. Incluso en un momento la policía intentó dispersar a los dirigentes de la marcha usando gases, muchos cayeron desmayados, incluyendo mujeres y niños. Finalmente, atascados en esas calles estrechas del centro de La Paz, y luego de un largo rato de deliberaciones entre los marchistas y los vecinos, se tomó de decisión de continuar a la Plaza San Francisco donde está instalada la vigilia, y esperaban las instituciones y autoridades de la ciudad. El acto que duró varias horas mantuvo a la enorme multitud tranquila en la plaza. Sabiendo que había pasado algo grande.

Minutos después de lanzar gases a la dirigencia de la marcha, en Plaza Murillo el carro Neptuno de la policía amenaza con desencadenar un desastre, ante la multitud que no ha retrocedido un centímetro. Los mismo líderes de la marcha calmarían los ánimos esa tarde.

¨¿Nos quedamos, Don Fernando?¨

El día de la llegada de la Marcha Evo no quiso estar en La Paz, y abandonó el país con la excusa de la reunión del MERCOSUR (algo que hace siempre que hay conflictos graves, curiosamente). Hasta hoy, que puedo escribir esto. El gobierno no ha querido dialogar con la Novena Marcha. Ha descalificado a los dirigentes e incluso se ha reunido con los cocaleros que quieren la carretera. La estrategia que trata de usar es simple. No dialogar y ganarles por cansancio y desmoralización, jugando a ver cuánta bronca puede acumular ese pueblo y este pueblo.

Al mismo tiempo mantiene en La Paz a los miles que acompañaron su contramarcha, tan hermanos nuestros como los indígenas al fin y al cabo. Y todos los días se suman denuncias de supuestos servidores públicos sobre descuentos y aportes obligatorios para su mantención. Los indígenas por su parte, han tomado algunas calles cercanas a la Plaza Murillo, donde han puesto carpas a la espera de un cambio de actitud.

Hasta la noche, la enorme plaza San Francisco estuvo llena de gente, escuchando los discursos y salud’ando a los marchistas.

En realidad este podría ser el momento de Evo Morales, para demostrarnos que es capaz de gobernar a un país entero con más estrategias que la del clientelismo y el enfrentamiento entre pobres. Hoy es el mejor momento para concertar la integración de nuestras regiones, con respeto. Con respeto por todas las formas de vida. Con respeto por nuestra Pachamama. Con respeto con nuestra democracia. En cambio parece que será una lucha dura y larga. Tendremos que ser sabios. Tendremos que aprender a tragar sapos si queremos ganar ésta, pero Villa Fátima y La Paz, una vez más me ha demostrado que una lucha, si es consecuente y grande en espíritu, va a ganarse más que miles de corazones y brazos para sostenerla.

Gracias La Paz.

El Illimani, Gran Achachila que cuida la ciudad de La Paz, y sus moradores, por un día guardianes de la Gran Marcha.

Todos los que quieran, pueden seguir el desarrollo de esta lucha a través de los medios de comunicación de mi país en internet. Concretamente les recomiendo la Red Erbol: www.erbol.com.bo tildado de derechista, como todos los que pensamos diferente que el Vicepresidente, pero en realidad, es la vos más consecuente con la lucha en Bolivia desde hace varias décadas. También les recomiendo ver la fotos que Samy Schwartz ha estado enviando todo este tiempo: https://www.facebook.com/media/set/?set=a.10151772744900346.850277.776170345&type=3

…En memoria de Karen Yesenia Fabricano Gutierrez, cuyos jóvenes pulmones no pudieron resistir el frío de La Paz, y se suma a la lista de Héroes del Movimiento Indígena continental. Mi respeto y agradecimiento infinitos.

Finalmente mañana llegará la IX Gran Marcha a La Paz!

Tal vez muchos de ustedes no sepan, pero desde hace una semana hay un motín policial en todo el país en exigencia de mejores condiciones de trabajo. El gobierno ha acusado a los indígenas de la IX Marcha y los policías por igual, de golpistas, en otra demostración de incompetencia política (ya no sorprenden, sin embargo), y está realizando actos con sus partidarios por todo el país, provocando y llamando a defender el régimen.

La marcha, que debió llegar hoy, prefirió no entrar a la ciudad hasta que el gobierno solucione sus problemas con la policía (que aun no lo hace realmente), pero en el sitio donde están acampando hace demasiado frío y hay muchos niños que ya necesitan atención médica, así que finalmente escogieron el día de mañana, miércoles 27 de junio de 2012, como el que seguramente será uno de esos días recordados por muchos años.

Las amenazas de los últimos días, los insultos, incluso los camiones llenos de partidarios del gobierno que se rumorea llegaron del interior del país (en La Paz, ya no quedan muchos), no están estropeando la fiesta que será la recepción de los hermanos indígenas, y muchas organizaciones se están sumando a la bienvenida. No se si como el año pasado seremos 400.000 personas en las calles, sería maravilloso, pero así fuéramos 10, el sólo hecho de que luego de tantos obstáculos y sacrificios, la Marcha finalmente haya llegado a La Paz, es una victoria incuestionable.

Mañana estaré tomando las fotos de la llegada, y claro, muy pronto estarán compartidas aquí.

Desde esta rebelde ciudad. La mejor energía para todos!

CRÓNICAS DE LA IX MARCHA

Como muchos de ustedes saben, en este momento se desarrolla la IX Gran Marcha de los pueblos indígenas para evitar la construcción de la carretera por el medio del TIPNIS. En este Blog hemos hablado mucho de este Gran movimiento, materializado el año pasado en la VIII Marcha que tuvo una repercusión enorme, y logró una ley de intangibilidad que fue desconocida por el gobierno poco después de su promulgación preso de los más mezquinos y oscuros intereses desarrollistas (Evo Morales también sufrio un durisimo e irreversible golpe a su legitimidad). Este año, los indigenas de Bolivia, engañados y victimas de ataques que rozan el surrealismo, han emprendido por novena vez la caminata de más de 600 kilómetros a La Paz, y enfrentan su peor momento como movimiento organizado, pero aun así han logrado salir victoriosos de cada una de las pruebas que el gobierno y la opinión pública, desconfiada gracias a la abrumadora propaganda oficial, les ha puesto para evitar que lleguen a la Capital del país a demandar el respeto para sus derechos y para sus hábitats.

Para todos los que tengan interés y solidaridad con este movimiento de mujeres y hombres dignos, estoy compartiendo las crónicas y las imágenes que Samy Schwartz nos hace llegar desde la Marcha, que ahora se enfrenta a su último tramo, el más exigente físicamente. Estas actualizaciones las hago en la página de facebook: https://www.facebook.com/Diversidad.fotografia

No tienen que darle “like” para leer las actualizaciones de la página, pero es algo que les recomiendo para que tengan siempre las Novedades de Diversidad entre Pendientes en sus walls.

Gracias a todas y todos lo que nos apoyaron el año pasado y nos apoyarán este año. TIPNIS RESISTE!

Karayanas

Durante el Siglo XIX y hasta bien entrado el siglo XX, en Moxos, los terratenientes y trabajadores rurales, que invadieron los territorios indígenas, redujeron a sus habitantes a nivel de peones de sus fincas ganaderas, cuando no los expulsaros a la fuerza o simplemente los asesinaron.

Como pasó en tantas partes del mundo y de mi país, la dominación criolla, vino acompañada de una campaña de destrucción sistemática del espíritu indígena; de reducción de su condición de ser humano digno. Cada día debían recordarles que nunca serían capaces de levantarse contra sus captores, y el racismo creció en los corazones de los karayanas blancos, hasta que ni ellos pudieron ver ningún punto de semejanza con sus conquistados.

La interminable lista de atropellos a los que los indígenas fueron sometidos durante siglos, comenzaba con uno particularmente doloroso. Se les prohibió la entrada a los pueblos y sobre todo, se les prohibió caminar en la plaza de SAN IGNACIO DE MOXOS, donde se levanta la catedral más importante de esas tierras. Se les arrebató la posibilidad de escuchar misa en el templo que ellos mismos habían levantado sin violencia, junto con los jesuitas cientos de años atrás.

Hace unas semanas, cuando la IX marcha indígena por el TIPNIS se disponía a iniciar una vez más su sacrificada caminata de 600 Kilómetros a La Paz, se levantó en Moxos, el más macabro de todos los obstáculos. El Gobierno, había intentado durante meses que la marcha no se inicie, entregando regalos a nombre del progreso, y tergiversando una post-consulta sobre la carretera que atravesará el TIPNIS, básicamente incluyendo al proceso a 52 comunidades colonizadoras (cocaleras) externas a la Tierra Indígena (TCO), que le garantizaría al gobierno la mayoría necesaria para permitirles construir la carretera, eso en caso de que no lograran comprar las conciencias de los indígenas con sus espejos y colorines. No lo lograron.

La estrategia siguiente fue levantar un muro humano en San Ignacio de Moxos. Despertar el espíritu insignificante del karayana, para evitar que la marcha pase por la localidad. La turba, alentada por los discursos de los ministros, no tardó en atacar la radio indígena de San Ignacio y agredir a quienes disentían. Tan grandes fueron los desmanes que al parecer el gobierno se vio obligado a levantar el bloqueo que había impuesto, y permitir que la marcha que no pudieron impedir, pase por San Ignacio. Tuvieron que cambiar la estrategia.

Para la IX marcha, que reivindica Derechos Fundamentales recién conquistados por los pueblos indígenas en Bolivia, era muy importante entrar en la catedral de San Ignacio, el símbolo de la dominación karayana y de siglos de sufrimiento. Planeaban recibir la misa y seguir su camino. El pueblo enardecido de San Ignacio cerró las calles que llevan a la plaza del pueblo con alambre de púas. Después de unos días de espera a que se solucione este conflicto, los marchistas debieron convencer a sus dirigentes de continuar. Su causa es más importante que el símbolo, y el 8 de mayo la columna indígena caminó los ocho kilómetros de la avenida que bordea San Ignacio, desde donde se ve no tan lejano, el campanario de la catedral.

En las entradas de las calles que desembocan en la avenida de circunvalación y a la salida del pueblo, se juntó la muchedumbre desde la mañana, esperando a la marcha, con consignas bien estudiadas, destinadas a romper su espíritu, como debieron haber hecho sus antepasados, cuando trataron de someter a los indios de Moxos hace décadas.

Tal vez nunca pueda imaginarme qué pasa por la cabeza de un niño de ocho años, mientras cientos de personas, algunas no mucho mayores que él, le escupen y le gritan “CAMINA COMO PERRO, COMO LO QUE ERES”. Más fácil es imaginar cómo se siente el padre de ese niño, cuando esa misma tarde, se supo del discurso que dio el Viceministro de Régimen Interior en San Ignacio, felicitando a sus fieles Karayanas por la defensa férrea al proceso de cambio del Gobierno del Evo Morales. La Marcha caminó esos kilómetros en silencio.

La bronca no se me pasa desde que pasaron San Ignacio. Pero he aprendido algunas cosas que van a servirme el día que la IX Gran Marcha llegue a La Paz.

Mientras los indígenas eran acosados, nuestros particulares karayanas, el gremio de transportistas de la rebelde ciudad de La Paz, bloqueaban nuestras calles en un intento por ganar nuestro espíritu, ante la mirada evidentemente apática de la policía nacional que permitía el atropello. Esos días, miles de personas caminamos también kilómetros por los cerros para llegar a nuestros trabajos y colegios, me crucé con centenares de obligados peatones en esas jornadas, y todos sonrientes nos mirábamos a los ojos, todos con el mismo silencioso mensaje que solo es descifrable entre personas dignas. Nadie va a poder quebrarnos.

A veinte kilómetros de San Ignacio, la población de Puerto San Borja anoticiada de las maneras serviles de San Ignacio, prepararon la más cálida de las bienvenidas, y una vez más han sido refugió y descanso de los marchistas. Al mismo tiempo, una a una, todas las demás organizaciones indígenas de Bolivia, cuyos dirigente habían pactado con el gobierno su no participación en la IX marcha a cambio de “proyectos de desarrollo”, y que se encontraban divididas y debilitadas cuando la marcha comenzó su caminata el 26 de septiembre, abandonan a sus malos dirigentes y anuncian su incorporación a la columna.

Ya hay quinientos caminantes, hombres, mujeres y niños dignos y libres, y serán quinientos más. Como el año pasado, vienen caminando.

Si tú quieres ser parte de esta marcha, aquí sabrás cómo.

Los siento, hoy no hay fotos, pero espero que puedas compartir este post urgente. Muchas gracias!

Un post importante. Un post sobre la Memoria de los pueblos.

Aquí seguimos. No pudieron hacernos morir. La lucha indígena en Bolivia está más viva que nunca, y ahora mismo mientras escribo esto, se confirman nuevas acciones en defensa del Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure-TIPNIS, que arrancaría en unos días más.

Para todos los que apoyamos o estamos de alguna manera conectados con esta lucha; para los curiosos; para aquellos que fuera de Bolivia, aun creen que nuestro presidente es el “Campeón de la Madre Tierra” como tan ingenuamente ha sido calificado por nada menos que nos buenos de Naciones Unidas; para todos los que dentro de Bolivia no nos quebramos ante los despiadados intentos del gobiernos por descalificar a los indígenas, y luego directamente por destrozarlos. Para todos nosotros, la Fundación Tierra ha editado un libro que se constituye en la Memoria de la OCTAVA GRAN MARCHA INDÍGENA POR LA DIGNIDAD Y LA VIDA, y que un servidor ha tenido el honor de apoyar con algunas fotos.

Como es normal, la Fundación Tierra ha puesto el libro para descarga gratuita en su Página Web, y puedes descargarlo en este enlace:

http://www.ftierra.org/ft/index.php?option=com_content&view=article&id=8456%3Arair&catid=116%3Apublicaciones&Itemid=244&lang=es-ES

Se trata de un libro que trasciende el concepto de importante, es simplemente vital para entender las semanas que se nos vienen encima, así como es vital que mucha más gente sepa de este capítulo de la historia de los pueblos latinoamericanos, que se hará más y más importante con el tiempo. Como nunca, te pido que DIVULGUES esta obra hecha con muchísio rigor y humildad

Gracias!

Consideraciones: El TIPNIS y la pertinencia de algo como una bancada

Si has seguido la actualidad de Bolivia, o has visitado el blog durante el 2011, te has enterado del TIPNIS, una gran reserva natural Megadiversa que es amenazada por la construcción de una carretera que abrirá las puertas a los asentamientos de grupos de productores de coca aliados del gobierno. Te habrás enterado también de la VIII Gran Marcha por la Dignidad y la Vida, que realizaron los indígenas habitantes del TIPNIS para evitar que la carretera sea construida, y que luego de los 65 días más difíciles de sus vidas (incluyendo el episodio de represión más cobarde que se recuerde en décadas), lograron una ley que detenía la construcción de la carretera, y declaraba la “intangibilidad” de la zona.

Hoy el Gobierno contraataca y demuestra que no va a dar su brazo a torcer en sus intenciones desarrollistas. Ha montado una “Contramarcha” a favor de la carretera con las comunidades cocaleras asentadas en el área protegida, además de algunas comunidades indígenas (agrupadas en torno al CONISUR) que optaron voluntariamente por producir coca ilegal, y no pertenecer al Territorio Comunitario de Origen TCO-TIPNIS, y están buscando hasta debajo de las piedras, mecanismos que le permitirían al Evo construir finalmente su carretera, con las desastrosas consecuencias ambientales previstas, y por supuesto pasándose por el forro todo el entramado legal nacional, incluyendo la Constitución que el gobierno mismo aprobó, y que costó tanta sangre de tantos bolivianos.

¿Pueden estos dos párrafos resumir la increíblemente compleja realidad actual de la lucha indígena en Bolivia? Espero que al menos sirvan para que te interese un poco el resto de la entrada.

Sucede que hasta antes del conflicto del TIPNIS, el Gobierno Nacional mantenía una aceptación popular sin precedentes en Bolivia. Aun luego del anuncio de un incremento en el precio de la gasolina, que tuvo que ser revertido gracias a la insurrección popular. Aun luego de promover unas muy cuestionadas elecciones que le daban el control del poder judicial, según muchos, de forma cuando menos ilegítima. Aun luego de que sea tan evidente que la actividad del narcotráfico se va implantando en todos los niveles de la sociedad boliviana. Aun así, el gobierno del Evo, seguía siendo un gobierno fuerte.

Luego llegó la Gran Marcha. Ésta sería la acción que iba a hacer que la popularidad del presidente -siempre sobre el 50%, hasta en los momentos más críticos-, se desplome a menos del 30%, su mínimo histórico, gracias sobre todo al apoyo y la solidaridad de cientos de miles de ciudadanos bolivianos, y especialmente paceños, de clase media, la mayoría no representada en ninguna organización social, y que despertaron a la vida política acompañando los pasos de los indígenas. Como en un juego de ajedrez, donde cada uno mueve sus fichas por turnos, el turno que le toca ahora al gobierno puede ser el más arriesgado de todos.

Hasta antes de la Gran Marcha, todos los problemas nacionales se mantenían controlados bajo el manto del “Proceso de Cambio” que ha conseguido logros realmente importantes. Mejoró la salud, el ingreso de las familias, redujo la pobreza, pero a la larga el costo de todo esto terminó siendo reproducir y digamos, perfeccionar, un modelo económico y social, que consideramos insostenible, y que se supone que debíamos abandonar. Es decir que nos vendieron una dignidad nacional y un discurso, que luego ellos mismos destruyeron, y con ellos, cualquier asomo de cambio real y duradero.

Probablemente nunca sepamos cuál es la verdadera motivación del presidente para construir “sí ó sí” esa carretera. Una cosa es segura. Se está jugando el logro de los pueblos: Un gobierno con cara boliviana, con acento boliviano y con alma boliviana, que ahora, a ojos de muchos de nosotros, está preso de unos pocos sindicatos de productores de coca del Chapare, desperdiciando su oportunidad de dar al mundo una lección de humildad y demostrar que hacer las cosas “de otra manera” era posible. Eso es lo que perdimos, y esa pérdida no se hizo tan patente hasta la Gran Marcha.

Desconocer el logro legítimo de amplios sectores de la población boliviana -no sólo indígena-, es extremadamente riesgoso e irresponsable. Mientras escribo estas líneas, el Gobierno aprueba una arbitraria nueva ley de consulta, escrita con los representantes de los cocaleros que habitan el área protegida, y que todos sabemos oscura, tramposa y fácilmente manipulable. En tanto la Central de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano CIDOB, hace el llamado a la NOVENA MARCHA, y llama a movilización a todos los sectores que les apoyamos originalmente.

El gobierno insiste en legitimar su opción y sus interlocutores prefabricados. Aun luego de que se haya probado que sólo unos pocos integrantes de la marchita del CONISUR son indígenas, que además repudiaron su condición e identidad vendiendo sus tierras a los cocaleros que ahora pareciera que les obligan a marchar. Aun cuando les llueven las pruebas de extorciones y amenazas. Aun luego de que importantes sectores indígenas de estos medio-marchistas han abandonado este sinsentido gubernamental. Aun luego de querer vernos las caras de imbéciles a todos. Aun así el gobierno Insiste. Ciego, en su carrera autodestructiva.

Pero lo realmente inexplicable es que a pesar que el MAS (el partido de gobierno), controla desde 2009 dos tercios de la Asamblea Legislativa. Esa mayoría, como no ha habido en toda la historia democrática nacional, ha sido incapaz de desactivas los conflictos sociales y debate fue trasladado a las calles. ¿Es que el gobierno no se fía de sus propios asambleístas, que debe movilizar a sus bases? Lo que pasa es que la propia constitución les quita la razón y eso parece intolerable. Por eso las leyes y la institucionalidad han sido ejecutadas por el bien del “proceso de cambio” y la Asamblea es usada contextualmente para legalizar lo ilegalizable.

En un intento de “re-institucionalizar” el debate del TIPNIS, la CIDOB y su contraparte de tierras altas, la CONAMAQ, han llamado a los asambleístas indígenas a defender la causa, y alejarse del MAS, creando una pequeña “Bancada indígena” (suficiente para quitarle los dos tercios al gobierno, lo que explicaría que no hayan podido modificar la ley de protección del TIPNIS, y hayan tenido que crear otra ley contradictoria, dilatando y efectivamente ampliando el conflicto). Pero ¿Qué pasa con la voluntad de los otros miles y miles de bolivianas y bolivianos que hemos dicho NO a la carretera en octubre y que no nos debemos a ninguna organización social/sindical?

Parece improbable que durante esta gestión el conflicto se solucione en las cámaras de la Asamblea. Seguiremos saliendo a las calles para evitar el avasallamiento y seguiremos defendiendo en todo foro a nuestra Madre Tierra. Pero pronto, muy pronto deberá surgir un mecanismo que nos represente en la Asamblea Plurinacional, alejado de las ambiciones de la zombificada derecha nacional, que se levanta de la tumba ante al expectativa de que “alguien más” le haga el trabajo, que en su inconmensurable irresponsabilidad son incapaces de realizar. Una bancada indígena debería ser sólo el primer paso de un esquema institucional amplio, indígena/urbano, capaz de encausar al gobierno en la ruta del respeto de todas las formas de vida, del Nuevo Desarrollo. Esta es, desde las ciudades, nuestra marcha propia, la que tendremos que empezar a caminar.

TIPNIS RESISTE!!!

Sin vuelta que darle.

Tengan en cuenta que mientras escribo esto, hago algo que no había hecho nunca antes. Borrar un post anterior. No es que no haya escrito cosas que me parezcan bobadas antes, ni es un ejercicio de autocensura. Han pasado varias cosas estos días que han hecho que mi estado mental cambie, y un ensayo sobre la bronca que me produjeron los días de amenazas e insultos, no cuaja con la indescriptible esperanza que siento ahora. Por eso simplemente, no hay cabida para un post como “INGENUIDADES DEL PROCESO. Mi particular visión del ahora del TIPNIS… también para Trolls”. A ver si lo leíste, que duró poco.

El miércoles tuve el privilegio de pasar unas horas con los marchistas, dejándoles pocas cosas que pudimos juntar con algunas personas más que increíbles, que conocí ese mismo día. Para que se haga corto, debo decir primero, que todo es real. Tan real como las heridas de los pies de los marchistas, es la dignidad que explotaba desde Yolosa, la vida imparable, que no sólo nos cambió la charla. Con el canto del río de fondo, pocas horas nos cambiaron la perspectiva.

Igual que como me pasó a mí, si hubieras estado ahí, ahora te importarían bien poco los que te tachan de derechista, y casi nada te importarían esos pobres que durante ocho horas diarias se dedican a bombardear el Twitter/facebook con mensajes bien pensados para desmoralizarte.

Es que no hay forma de desmoralizar a alguien que ha podido experimentar la gran justicia de esta causa. Ni siquiera con los 50.000 que engordaron el acto triste de ese mismo miércoles, más temprano. Te garantizo hermano que si hubieras estado ahí, aun que fuera unas pocas horas, estarías sentado como yo ahora, con la cara de bobo, sin saber bien cómo vas a llevar al papel un momento que ha sido perfecto, en sus sonidos, en sus aromas, en el ambiente de extraña alegría que hacía que Yolosa se convierta en el mejor sitio posible para pasar ese momento.

Luego, desde el jueves estuve bien metido en una comunidad de yungas, privilegiado, ayudando en una investigación de gente grande que también acababa de conocer, arropado por esa comunidad que ya me había acogido antes. Debo reconocer que no sabía bien como iba a reaccionar la gente, sobre todo luego de los incendiarios discursos de las semanas anteriores, que pensaba que iban a poner los ánimos de la gente un poco más crispados que de costumbre. Nada de eso. Sólo agradecimientos a todos los que fueron tan buenos con nosotros, pintándonos en la mañana las sonrisas, luego de soportar en carpa algunas de las peores lluvias en años.

La selva, y la gente que ahí vive, tiene modos raros de mostrarte algunas cosas. Ahora creo que con la marcha vienen andando muchas de las cosas que buscamos durante décadas, como país, pero también como personas. Por eso, cuando mañana lleguen estos caminantes nuestros, saldré de donde sea que ande metido para acompañarlos por estas calles nuestras. Compartiré la fiesta que va a ser su llegada a destino, y te aseguro que van a importarme poco los que buscan ganar rédito político con la marcha, como si hubieran perdido ellos los hijos, o hubieran puesto ellos las espaldas el 25 de septiembre. Estoy seguro que tampoco van a importarle esos oportunistas a las decenas de miles de personas que van a hacer de ese día, uno de aquellos inolvidables.

En estas semanas entendí que lo que viene latiendo desde la selva y la montaña es como una gran ola que va a cambiar este paisaje definitivamente, y hay muchos que no sabrán hacer nada más que ver su paso, porque esa es la triste voluntad del político nacional, sea quien fuere. Ser el cambio requiere del coraje que sólo tienen mujeres y hombres dignos y libres, sean indígenas o cocaleros, sean los payasitos de La Paz, los lustrabotas del prado, los artesanos, las vivanderas, o esas señoras de la zona sur, que al final del día sí pusieron su parte, aun que eso levante roncha entre los masistas. Tratar de impedir que esa ola nos transforme, es la cosa más estúpida que alguien pueda hacer.

Al final de mañana, no va a importarme si los medios me mintieron o no, ni van a importarme los debates interminables de intelectuales contra fanáticos, ni los discursos del Evo. Porque mañana cuando finalmente vaya a acostarme, sabré que ha pasado algo realmente importante, que trasciende las estupideces de la gente. Eso es lo único que puedo garantizarte. Si mañana puedes escuchar el mensaje de la Madre Tierra en el sonido que producen los pies de tus hermanos llegando a La Paz, más fuerte y claro que en los discursos de las cumbres inútiles, te habrás transformado en una mejor persona, sin vuelta que darle.

Cuando mañana termine, la lucha comienza. TIPNIS RESISTE!

…A la memoria de los jóvenes guerreros Pedro Moye y Juan Uche, y con el enorme orgullo de haber nacido en el mismo país que ellos.

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