Serpientes corales

Hace un tiempo participe de un cruce de opiniones acerca de si existe una regla de color y patrones en América del Sur, que diferencia a las serpientes corales venenosas, de las “falsas”, tal como existe en América del Norte.

Bueno, en resumen, no existe. Y como ejemplo les comparto una imagen con la increíble diversidad de patrones de diseño de las corales “verdaderas” de Brasil. La lámina ha sido elaborada por Marcus Buononato.

Y siempre es bueno recordar que la única verdadera regla para evitar accidentes con serpientes, es dejarlas en paz.

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Buen fin de semana a tod@s!

Cuidado donde pisas (Arañas)

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Haber sido un aracnofóbico, me ha enseñado el nivel de terror que la gente puede llegar a sentir sobre estos magníficos animales, al punto que hice una galería sólo con arañas (no disponible en este momento), para evitar de alguna forma llenar de ocho patas las entradas. Pero hace poco me preguntaron por enésima vez, qué arañas de yungas realmente merecen cuidado. No puedo seguir ignorando esas preguntas por siempre, así que de una vez por todas vamos a resolverlo aquí, a ver si al menos sirve para evitar una masacre de bichos inofensivos los fines de semana.

Las tarántulas han generado decenas de leyendas desde Norteamérica hasta Chile, pero la verdad es que no son ni lo suficientemente venenosas, ni lo suficientemente agresivas como para considerarse peligrosas a ningún nivel. De todas formas, nadie sabe cuántas son muertas gracias a esas historias cuando cruzan los caminos o se acercan a las casas.

Pero primero entendamos por “peligrosas” a ese tipo de arañas cuyo veneno realmente podría poner en peligro la vida de un ser humano por sí mismo. Lo digo por que desde la perspectiva de la gente que vive en comunidades aisladas, incluso una araña lobo -si, una de esas arañas pardas que abundan entre el pasto-, es capaz de provocar una herida que si se infecta, verdaderamente crea un problema potencialmente fatal. La gente por supuesto, va a culpar a la araña, y no al hecho de que no llevaron al herido a un hospital. La infección mata en semanas, y aun así la gente se resiste a ir a los centros de salud, que a veces son más un problema que una solución.

La gente le teme a las arañas grandes, y hay muchas especies muy grandes que pueden confundirse con las arañas bananeras, como esta corredora de 12 centímetros de pata a pata. Desde este ángulo estas arañas son muy difíciles de distinguir. Para estar seguros, es necesario ver la parte de abajo de las patas, que en las arañas venenosas son de colores claros y oscuros alternados.

En yungas, las únicas arañas suficientemente venenosas como para provocar una mordedura peligrosa son las arañas bananeras del género Phoneutria. Se puede encontrar dos especies: la que adorna esta entrada (probablemente Phoneutria cf boliviensis) y otra que aun no he podido identificar, y que vive en tierras más altas, hasta 2.200 metros. Ambas arañas, se pueden encontrar debajo de las hojas o entre la corteza, a menudo también entre los racimos de plátanos. De noche suelen moverse por el suelo, un poco sin rumbo, por lo que también las llaman arañas errantes. Tienen la mala costumbre de acercarse a las casas y a veces introducirse en los zapatos, que es donde se vuelven realmente peligrosas, de otra manera, son arañas extremadamente tranquilas y muy pocas veces se las ve desplegando su típica postura defensiva.

Esta si es una araña bananera. Vista desde arriba, se la puede identificar por su robustez (además de su tamaño, hasta 15 centímetros de pata a pata), los puntos y manchas de la panza y el tórax también pueden servir. Pero tal vez la forma en que coloca las patas, diferenciando los dos pares delanteros proyectados hacia adelante, con los terceros y cuartos pares hacia los lados y hacia atrás, sea su marca distintiva.
Esto es por lo que realmente se reconocen estas arañas, su posición defensiva tan particular. Cuando se las molesta (mucho) levantan las patas y muestras los colores de la parte de abajo y los queliceros rojos. En esta posición se mueven nerviosamente y saltan (saltan, digamos unos 20 centímetros, tampoco suficiente como para cumplir las pesadillas mas aracnof’óbicas). En realidad estas arañas son tan tranquilas que luego de encontrar literalmente docenas de especímenes, solo el de la foto se puso agresivo.

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